miércoles, 7 de agosto de 2024
El celo
Me he pasado todo el fin de semana acariciando este lomo y ahora tengo síndrome de abstinencia. Este libro me ha atrapado de tal forma que mientras lo leía sentía que la ficción era todo lo demás y mi vida cotidiana se me antojaba profundamente irreal.
Creo firmemente que este libro trascenderá porque no sólo es bello y espeluznante, sino que de alguna manera va a ayudar a cambiar la forma de ver el mundo y a hacer de éste un lugar mejor.
No puedo decir mucho más porque Sabina Urraca me ha dejado sin palabras.
domingo, 12 de febrero de 2023
Paleta
Cuando me llamaste paleta
me puse muy triste.
Alejarme de ti
me ayudó a olvidar
lo cruel que puedes ser a veces
y me pilló por sorpresa.
Después miré a mi hija,
que acaba de cumplir dos años
y sentí alivio
y gratitud
porque supe que ella no tendría que pasar por eso.
lunes, 7 de noviembre de 2022
Intimidad
Lo que me gusta de Intimidad es que tiene un tono muy realista, pero con un fondo utópico. Es decir, plantea situaciones reales y sórdidas, pero el desenlace se presenta con formas justas y plausibles de gestionarlas que no son las habituales fuera de la ficción. Diría que deja un trasfondo de esperanza y optimismo porque lo plantea de tal manera que hasta parece fácil e inevitable hacerlo así.
Es una serie inundada por la sororidad, la empatía, la valentía, es una serie protagonizada por (y perdonadme el topicazo) mujeres empoderadas contra el patriarcado.
Hacía mucho que no disfrutaba de una serie española de esta forma, sin concesiones, sin sonrojarme, sin desear cambiar nada. Las actuaciones de los protagonistas son estupendas, aunque Patricia López Arnaiz es quien se lleva la palma: absolutamente creíble, refleja la evolución de un personaje complejo de forma muy sabia.
Es una serie inundada por la sororidad, la empatía, la valentía, es una serie protagonizada por (y perdonadme el topicazo) mujeres empoderadas contra el patriarcado.
Hacía mucho que no disfrutaba de una serie española de esta forma, sin concesiones, sin sonrojarme, sin desear cambiar nada. Las actuaciones de los protagonistas son estupendas, aunque Patricia López Arnaiz es quien se lleva la palma: absolutamente creíble, refleja la evolución de un personaje complejo de forma muy sabia.
miércoles, 1 de diciembre de 2021
Little Women
Aunque soy muy fan de Greta Gerwig (hasta ahora más como actriz que como directora), no tenía especial interés en ver la vigésimo cuarta (quinta en realidad) adaptación de un libro que marcó mi infancia y una película (la de Cukor) que también lo hizo.
Sin embargo, ayer tenía el día ñoño y después de dar vueltas por el catálogo de Netflix sin encontrar nada adecuado a mi estado de ánimo, se me apareció. Y yo, que creo en los símbolos, las señales, las profecías autocumplidas y un montón de cosas que ni os imagináis, no pude más que darle al play.
Tengo que decir que me sorprendió gratamente la interpretación de Saoirse Ronan a la que conocí en Ladybird y a la que tenía un poco de tirria porque su personaje me resultó odioso a ratos. Y eso que Katharine Hepburn había dejado el listón muy, pero que muy alto. Los personajes de Amy (Florence Pugh) y Laurie (Timothée Chalamet) consiguen alejarse de la mojigatería y simpleza de sus predecesores y nos resultan tiernos, caprichosos, generosos, mezquinos...en definitiva, humanos. Destacaría además la introducción de escenas del libro que yo diría que no se habían visto antes o al menos no desde esa perspectiva.
El final es un homenaje, un canto de amor a la novela y a Louisa May Alcott, un ajuste de cuentas con el machismo y las convenciones sociales del siglo XIX. Eso y no lo de Zuckerberg es metaficción en estado puro.
Pero son sobre todo las licencias y el sello personal de Gerwig (la ruptura temporal, el uso del flashback, ese feminismo que impregna toda la obra y casi consideraría anacrónico) lo que la convierte en una gran película. Tanto que no creo que nadie se atreva ya a versionar Mujercitas.
jueves, 4 de marzo de 2021
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Debut. Cuadernos y canciones
Hace más de veinte años que sigo a Christina Rosenvinge; fue Sibisse la que me descubrió que era mucho más que esa chica mona que se hizo famosa por cantar "hago chas y aparezco a tu lado". Sus letras aparentemente banales estaban cargadas de poesía. Y cuanto más escuchaba sus canciones, más cerca de ella me sentía. Con el tiempo descubrí que teníamos un gusto bastante parecido para los hombres, muy a nuestro pesar probablemente.
No soy muy dada a los cotilleos ni a los temas del corazón, pero reconozco que leí el libro con cierta curiosidad sobre la historia de Nacho y Christina, aunque sólo se toca el tema de pasada. En el fondo me gusta mucho la discreción y respeto con que trata el asunto, aunque no negaré que admirando como admiro a ambos y con lo mitómana que soy, me quedé con ganas de saber un poco más, pero no creo que sea la parte más interesante del libro. Al igual que no creo que "Verano fatal" sea uno de los mejores discos de ninguno de los dos, pero pienso que la complicidad y afecto que hay entre ambos está muy presente en todas las canciones y es un disco al que le tengo cariño. En contrapartida, destacaría del libro los pasajes sobre su estancia en Nueva York, su sutil forma de hablar de lo que supone ser madre y artista, su forma de entender y practicar (frente a teorizar sobre) el feminismo.
En una entrevista, antes de que el libro fuera publicado comentó que el libro arrancaba con un prólogo sobre las diferencias en el método y proceso a la hora de escribir canciones y de poemas. Finalmente ese prólogo se ha convertido en un epílogo y me parece una decisión acertada porque es la parte más técnica y seguramente muchas personas no habrían pasado de ahí. A mí, en cambio, como poeta amateur (no os olvidéis "Se dice poeta"), me ha encantado y me ha descubierto algunas cosas que desconocía por completo.
Mientras leía "Debut", en todo momento me he sentido acompañada y yo, mejor que nadie, sé que ese milagro es menos común de lo que desearía, aunque no deja de ser el motor final por el que consumimos arte en cualquiera de sus vertientes. Esto me hace pensar con una sonrisa en ese párrafo en el que dice "Lo siento por vosotros poetas, novelistas, cineastas, pintores y artistas varios. Ninguno estáis presentes en el momento preciso en el que las personas se conocen, se miran a los ojos, o se descubren a sí mismas, no estáis en sus viajes cuando se sienten solas o cuando se hermanan con otros, cuando bailan o hacen el amor en la playa, cuando echan de menos algo o a alguien; nosotros sí. Estamos ahí, a su lado, todo el tiempo. Ninguna forma de arte penetra tan profundamente como la música." Pese a no estar de acuerdo del todo, quizá para mí el matiz reside en que la música es la forma de arte que más te une a los demás, que mejor despierta el sentimiento de comunión, digamos que es la forma artística menos onanista, pero yo desde siempre he sido una onanista cinematográfica (entre otros muchos onanismos).
Me he sentido tan acompañada, que al acabar el libro no podía quitarme la sensación de que si conociera a Christina en algún momento, nos haríamos grandes amigas. Supongo que a eso se refiere cuando escribe "La voz que te emociona es la sabe expresar eso que tú llevas dentro".
sábado, 4 de abril de 2020
Que la vida iba en serio
Hace más de diez años de esto, pero lo recuerdo bien porque fue una de las mejores épocas de mi vida y en la que más se ha forjado mi personalidad tal y como es ahora. Mi buena amiga S. y yo jugábamos sin parar, o más bien se podría decir que hacíamos de todo un juego.
Recuerdo un momento en que empezamos a pensar en toda la gente que conocíamos y a quién de ellos nos llevaríamos con nosotras a una isla desierta en caso de que llegara el fin del mundo, los criterios eran dispares y, aunque generalmente imperaba la lógica, no siempre era así. Eso sí, rara vez no coincidíamos.
Ahora que estamos recluidos, lo recuerdo constantemente y pienso en quienes son las personas con las que me gustaría pasar estos momentos (de estar permitido), muchos de ellos están cerca normalmente, otros viven a cientos de Kilómetros, pero están cerca igualmente. Y si algo puedo afirmar con satisfacción es que estoy muy contenta con la persona con quien me toca compartir este confinamiento: no sólo es un superviviente nato, sino que es alguien con quien siempre me siento acompañada y cuidada y por supuesto, querida.
Recuerdo un momento en que empezamos a pensar en toda la gente que conocíamos y a quién de ellos nos llevaríamos con nosotras a una isla desierta en caso de que llegara el fin del mundo, los criterios eran dispares y, aunque generalmente imperaba la lógica, no siempre era así. Eso sí, rara vez no coincidíamos.
Ahora que estamos recluidos, lo recuerdo constantemente y pienso en quienes son las personas con las que me gustaría pasar estos momentos (de estar permitido), muchos de ellos están cerca normalmente, otros viven a cientos de Kilómetros, pero están cerca igualmente. Y si algo puedo afirmar con satisfacción es que estoy muy contenta con la persona con quien me toca compartir este confinamiento: no sólo es un superviviente nato, sino que es alguien con quien siempre me siento acompañada y cuidada y por supuesto, querida.
viernes, 15 de noviembre de 2019
Reflexiones de una mente semialienada
El ritmo de vida que llevo no me permite ir a comprar ropa. No puedo decir que necesite realmente nada y tengo muy poco tiempo libre que empleo en cosas que sí son imprescindibles. Pero por mucho que trate de liberarme de la losa de esta sociedad capitalista vivo en una, así que en mis ratos libres, me dedico a mirar en mi móvil webs con ropa que nunca me compro. La verdad es que me puedo permitir comprármela, pero en realidad no es necesario, me conformo con verla y fantasear con la posibilidad de obtenerla y ponérmela.
Si esto no es la sociedad del espectáculo, que baje Guy Debord y lo vea.
martes, 19 de marzo de 2019
Día del padre
Quienes venimos de familias desestructuradas nos refugiamos en los demás (amigos, pareja, vecinos...). Quizá volquemos en ellos deseos que no fueron satisfechos en su momento, la larga lista de promesas incumplidas u otro tipo carencias. Entiendo que tanta responsabilidad abruma.
Nosotros esperamos de ellos que se comporten como la familia que deseamos tener y nunca tuvimos y a cambio les ofrecemos tratarles como si ellos fueran de nuestra sangre sin tener en cuenta que no necesitan nada de eso porque ya tienen familia; ya tienen quien les consuele o ayude. Tú no.
Así que esperamos de los demás más de lo que ellos nos pueden o quieren dar y nos frustra no conseguirlo. Mientras que ellos no comprenden esa necesidad ni tampoco nuestra intención de compensarles ofreciendo algo que no necesitan.
Me pregunto si es lícito esperar algunas cosas y si es lícito pedirlas. Puede que lo más acertado sea no esperar nada de nadie y aceptar de buen grado todo lo que recibamos...por muy triste que sea.
Nosotros esperamos de ellos que se comporten como la familia que deseamos tener y nunca tuvimos y a cambio les ofrecemos tratarles como si ellos fueran de nuestra sangre sin tener en cuenta que no necesitan nada de eso porque ya tienen familia; ya tienen quien les consuele o ayude. Tú no.
Así que esperamos de los demás más de lo que ellos nos pueden o quieren dar y nos frustra no conseguirlo. Mientras que ellos no comprenden esa necesidad ni tampoco nuestra intención de compensarles ofreciendo algo que no necesitan.
Me pregunto si es lícito esperar algunas cosas y si es lícito pedirlas. Puede que lo más acertado sea no esperar nada de nadie y aceptar de buen grado todo lo que recibamos...por muy triste que sea.
martes, 11 de septiembre de 2018
Yo de mayor quiero ser Luna Miguel
Escribir un poemario que se titule "Los estómagos"
un ensayo cuyo nombre sea "El dedo. Breves apuntes sobre masturbación femenina".
No pasar nunca de moda.
Enfadarme,
o no
cuando pongan a mi nombre una preposición que no le corresponde.
Combinar a la perfección racionalidad y pasión
que me traduzcan a varios idiomas
poder presumir de labios hipnóticos
Aprender pronto
salir siempre bien en todas las fotos
sin esbozar jamás una sonrisa.
un ensayo cuyo nombre sea "El dedo. Breves apuntes sobre masturbación femenina".
No pasar nunca de moda.
Enfadarme,
o no
cuando pongan a mi nombre una preposición que no le corresponde.
Combinar a la perfección racionalidad y pasión
que me traduzcan a varios idiomas
poder presumir de labios hipnóticos
prologar a Anna Ajmátova.
Aprender pronto
que para saber sanar hay que saber enfermar
intuir que hay alguien que llora
siempre que lee "Luna le pide a Luna que escriba un poema feliz"
intuir que hay alguien que llora
siempre que lee "Luna le pide a Luna que escriba un poema feliz"
Saber que los demás creen que llego demasiado pronto a los sitios
y sentir en cambio que llego tarde a todas partes.
y sentir en cambio que llego tarde a todas partes.
Que me llamen siempre para todos los festivales y antologías de poetas jóvenes
pero, sobre todo,salir siempre bien en todas las fotos
sin esbozar jamás una sonrisa.
martes, 4 de septiembre de 2018
El día en que confundí a mi papá con Orson Welles
Quizá sea un poco pretencioso esto de empezar la novela por el título, pero dado que mi tendencia a la procrastinación podría llevarme a no escribirla jamás, más vale una línea que ninguna.
"El día en que confundí a mi papá con Orson Welles"
Lo cierto es que no fue así, sino que más bien sería "el día en el que confundí a Orson Welles con mi papá". Igual que mi padre nunca fue mi papá, pero como ya dijo Pessoa "el poeta es un fingidor".
Así que recapitulando tenemos un título que miente, un verso implícito y toda una novela por escribir. No está mal para los propósitos de principio de curso.
Lo cierto es que no fue así, sino que más bien sería "el día en el que confundí a Orson Welles con mi papá". Igual que mi padre nunca fue mi papá, pero como ya dijo Pessoa "el poeta es un fingidor".
Así que recapitulando tenemos un título que miente, un verso implícito y toda una novela por escribir. No está mal para los propósitos de principio de curso.
lunes, 3 de septiembre de 2018
miércoles, 11 de abril de 2018
Apuntes del subsuelo
En los últimos años de mi vida he pensado que la inteligencia estaba
bastante sobrevalorada, quizá me lo decía a mí misma sin pensarlo en
realidad porque me resultaba un poco snob valorar a alguien por algo que
no era responsabilidad ni mérito suyo (esta última afirmación me la
estoy cuestionando también).
Nunca he sido una alumna especialmente brillante (ya que me aburría rápido), ni tampoco he destacado por lo contrario (no he necesitado esforzarme demasiado). Quizá por eso todo esto me pilla de nuevas, pero me estoy dando cuenta de que a una gran cantidad de gente, le resulta muy ofensiva la inteligencia de los demás. Y me disculpo de antemano por definirme a mí misma como inteligente, pero sé que los pocos y fieles lectores que tengo me perdonaréis esta licencia.
Paralelamente a esto, últimamente me pregunto a menudo si una persona poco inteligente puede ser considerada como una buena persona. Supongo que todo esto entronca con la afirmación que cuestiono más arriba de que la inteligencia no es responsabilidad o mérito de quien la posee (o carece de ella)...Pero no consigo llegar a ninguna conclusión, entiendo que principalmente porque los conceptos de "inteligencia" y "bondad " son demasiado complejos y primero habría que definirlos exhaustivamente para poder llegar a una respuesta más o menos satisfactoria y yo, por si alguno de vosotros no lo sabe aún, soy una vaga redomada a la vez que una perfeccionista incorregible.
Pero ahí lo dejo, por si alguien se aburre o simplemente se hace las mismas preguntas que yo.
Nunca he sido una alumna especialmente brillante (ya que me aburría rápido), ni tampoco he destacado por lo contrario (no he necesitado esforzarme demasiado). Quizá por eso todo esto me pilla de nuevas, pero me estoy dando cuenta de que a una gran cantidad de gente, le resulta muy ofensiva la inteligencia de los demás. Y me disculpo de antemano por definirme a mí misma como inteligente, pero sé que los pocos y fieles lectores que tengo me perdonaréis esta licencia.
Paralelamente a esto, últimamente me pregunto a menudo si una persona poco inteligente puede ser considerada como una buena persona. Supongo que todo esto entronca con la afirmación que cuestiono más arriba de que la inteligencia no es responsabilidad o mérito de quien la posee (o carece de ella)...Pero no consigo llegar a ninguna conclusión, entiendo que principalmente porque los conceptos de "inteligencia" y "bondad " son demasiado complejos y primero habría que definirlos exhaustivamente para poder llegar a una respuesta más o menos satisfactoria y yo, por si alguno de vosotros no lo sabe aún, soy una vaga redomada a la vez que una perfeccionista incorregible.
Pero ahí lo dejo, por si alguien se aburre o simplemente se hace las mismas preguntas que yo.
miércoles, 28 de febrero de 2018
Tierra de Campos
Me sorprendí follando varias veces con el desafío vengativo del que folla contra la muerte, la enfermedad, el olvido. Uno folla a veces contra el mundo. Follaba contra el amor y follaba contra la pareja y follaba contra el compromiso. Y follaba contra tantas cosas que a veces no follaba a favor de nada.
Extraído de Tierra de campos de David Trueba
domingo, 28 de enero de 2018
Winter, but spring is coming
Me doy cuenta de que no podré pasar página del todo hasta que no pase un año. No es por el tiempo, simplemente hace falta un ciclo completo, dar una vuelta entera para pasar por todos y cada uno de los meses. Cada estación arrasta unos recuerdos diferentes porque aunque no lo sepamos, sentimos y recordamos a través del olfato y cada estación huele distinta a las demás.
Ya tuve mi "summer in the city", mi "autum leaves" y estoy pasando por mi "winter" porque yo pienso con canciones. Me queda un febrero, un marzo y un abril, pero uno nunca puede contener una primavera.
miércoles, 17 de enero de 2018
Desórdenes
Cuando leí El Pozo de Onetti, pensé que era muy cortazariano. Después descubrí que la escritura de Onetti fue una de las principales influencias de Cortázar y comprendí que me había equivocado sobre quién emulaba a quién.
Reflexionando de nuevo sobre ello vuelvo a afirmar que Onetti es muy cortazariano y no al revés porque como decía el protagonista de La Cuestión humana: "el orden de los acontecimientos no es siempre cronológico".
domingo, 31 de diciembre de 2017
No te salves
Nunca he sido yo muy de hacer balances al final de año, quizá porque no concibo el tiempo de una forma completamente lineal, pero este ha sido un año de muchos cambios, largo e intenso. Haciendo balance desde fuera (incluso desde dentro) podría parecer un año regular; acaba el año y no logro ni acercarme a esa sensación de equilibrio que tanto anhelo.
No he terminado mi poemario (ya van seis años desde que lo empecé), no he conseguido cerrar esa herida que es más vieja aún que mi poemario, he hecho daño que podía haber evitado a personas a las que aprecio, no he tenido ninguna experiencia lisérgica clarificadora o sanadora, no he logrado ahogar a mi EGO, he tenido menos sexo del que he necesitado, se me ha instalado un dolor crónico y me he hecho mayor así de repente algún día del 2017.
Desde luego no puede decirse que sea un gran año, sin embargo, he aprendido a gestionar algo mejor la frustración, a guardar el látigo cuando meto la pata para tratar de no volver a cometer el mismo error en lugar de hundirme en las arenas movedizas de la culpabilidad, he aprendido a detectar lo que quiero, a pedirlo y salir a buscarlo, si no me lo dan. He conseguido no dejarme arrastrar por los deseos de los demás, verme con simpatía, condescendencia y me he reído de mí misma en este año más que de nadie en toda mi vida.
Pero sobre todo, he decidido no salvarme en este año ni en los que vendrán.
No he terminado mi poemario (ya van seis años desde que lo empecé), no he conseguido cerrar esa herida que es más vieja aún que mi poemario, he hecho daño que podía haber evitado a personas a las que aprecio, no he tenido ninguna experiencia lisérgica clarificadora o sanadora, no he logrado ahogar a mi EGO, he tenido menos sexo del que he necesitado, se me ha instalado un dolor crónico y me he hecho mayor así de repente algún día del 2017.
Desde luego no puede decirse que sea un gran año, sin embargo, he aprendido a gestionar algo mejor la frustración, a guardar el látigo cuando meto la pata para tratar de no volver a cometer el mismo error en lugar de hundirme en las arenas movedizas de la culpabilidad, he aprendido a detectar lo que quiero, a pedirlo y salir a buscarlo, si no me lo dan. He conseguido no dejarme arrastrar por los deseos de los demás, verme con simpatía, condescendencia y me he reído de mí misma en este año más que de nadie en toda mi vida.
Pero sobre todo, he decidido no salvarme en este año ni en los que vendrán.
jueves, 14 de diciembre de 2017
La grande bellezza
Nos empeñamos en conseguir rostros perfectos y cuerpos esculturales cuando lo que realmente hace hermosa a una persona son la sonrisa y la inteligencia. Por ese orden.
domingo, 10 de diciembre de 2017
The greatest
Eran otros tiempos y podías permitirte ver tres películas al día o encerrarte un fin de semana con un libro para poder saborearlo y masticarlo hasta fundiros en uno para siempre. Ahora lees en el metro cuando tienes espacio para abrir el libro, ves series para evadirte y, de vez en cuando, alguna película que logra fascinarte y devolverte a la vida.
Eran otros tiempos, no sólo por eso, sino porque nada era grave y sabías que todo iba a cambiar en cualquier momento. Incluso a veces te resistías perezosamente a ese cambio. Ahora sólo ves una autopista recta de la que no eres capaz de vislumbrar el final, pero te lo imaginas y deseas secretamente alcanzarlo, no puede ser peor que ese largo viaje con el aire acondicionado estropeado.
Eran otros tiempos, aún había esperanza en lo que vendría.
Eran otros tiempos, las canciones eran himnos y eso bastaba. Ahora son a lo sumo algo que colgar en el facebook con la esperanza de compartir ese sentimiento con alguien más.
Eran otros tiempos, combatías la ansiedad con drogas ilegales, música alta, sexo y alcohol. Ahora lo intentas, pero sólo consigues empeorarlo.
Eran otros tiempos, pero a quién le importa.
Eran otros tiempos, no sólo por eso, sino porque nada era grave y sabías que todo iba a cambiar en cualquier momento. Incluso a veces te resistías perezosamente a ese cambio. Ahora sólo ves una autopista recta de la que no eres capaz de vislumbrar el final, pero te lo imaginas y deseas secretamente alcanzarlo, no puede ser peor que ese largo viaje con el aire acondicionado estropeado.
Eran otros tiempos, aún había esperanza en lo que vendría.
Eran otros tiempos, las canciones eran himnos y eso bastaba. Ahora son a lo sumo algo que colgar en el facebook con la esperanza de compartir ese sentimiento con alguien más.
Eran otros tiempos, combatías la ansiedad con drogas ilegales, música alta, sexo y alcohol. Ahora lo intentas, pero sólo consigues empeorarlo.
Eran otros tiempos, pero a quién le importa.
sábado, 2 de diciembre de 2017
Confesiones de un conejo solitario
Sábado:
Have we got an army
And were gonna do it tonight
Do do do it tonight
Yeah they're gonna And were gonna do it tonight
Do do do it tonight
Pay pay pay pay it tonight
Do do do it tonight
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